Denominamos SEO (Search Engine Optimization) al posicionamiento en buscadores o posicionamiento web, como resultado de la recuperación de información en la base de datos de los grandes Motores de Búsqueda de Internet, por el uso de algoritmos de búsqueda en el software.
Todos sabemos que si se pudiera observar Internet desde un punto imaginario colocado alto en el infinito descubriríamos que básicamente se trata de un complejo entramado de sites, blogs, redes sociales y demás, perfectamente interconectados.
Cuando utilizamos la palabra SEO nos refirimos a una serie de técnicas a tener en cuenta a la hora de lanzar nuestra página web o blog.
Que la mayor parte de los internautas que navegan por Internet buscan principalmente contenidos de calidad, exclusivos y actualizados no es ningún secreto.
Nadie puede negar ya que la consolidación de Internet, la web 2.0, y la digitalización generalizada conforman una revolución comunicacional sin precedentes. A primera vista, puede parecer que este cambio afecta solamente a la forma en que se llevan a cabo las comunicaciones. Sin embargo, este cambio en la forma implica, inevitablemente, un cambio también en el fondo; es decir, en los propios mensajes y, de hecho, en todos los componentes de la comunicación, desde el emisor y el canal, hasta el propio receptor.







