Las redes sociales como Twitter y Facebook se han convertido en los últimos años en los canales de comunicación más atractivos y más utilizados. Su importancia ha trascendido las barreras de Internet, de manera que cualquier persona o empresa que quiera tener cierta visibilidad, tanto en Internet como en el mundo real, no puede ignorar estas herramientas de comunicación social. Las nuevas investigaciones sobre el uso de estas redes demuestran además la eficacia de las campañas de promoción que se llevan a cabo en esto ámbitos.
Esta tendencia responde a la constante evolución de las tecnologías y las nuevas incorporaciones a Internet. Hay que recordar también que estamos inmersos en una revolución comunicacional sin precedentes. Tal vez nos encontremos en la última fase de esta evolución, pero debemos estar todavía atentos a los cambios que se producen y que se producirán en este sentido. Tampoco debemos olvidar que debemos actuar con cierta responsabilidad, pero sin desaprovechar los avances en estos campos.
Tweets personales de promoción
Una investigación llevada a cabo por Performics y ROI Research en Estados Unidos ha dado como resultado dos datos destacables. Primero, el hecho de que alrededor de la mitad de los usuarios a los que les llega información de un producto a través de Twitter, luego buscan más información sobre el mismo. Lo mismo ocurre con otras redes sociales como Facebook, aunque en un porcentaje algo menor. Es decir, los usuarios reciben información del producto y luego acuden a un buscador para conseguir más información sobre él.
En segundo lugar, y probablemente más importante, casi un 40% de los encuestados afirman compartir la información sobre un producto con otros usuarios de la red. Es decir, entran o crean conversaciones y discusiones con respecto a la promoción de productos y servicios que han recibido con otros usuarios de la red social. Por lo tanto, el marketing viral se convierte en un proceso natural e inevitable.
Nuevas formas de publicidad y marketing
El uso de estas redes sociales con el fin de promocionar un producto o servicio, una página web o blog, incluso un artículo en concreto, se ha convertido en algo habitual pero tiene sus propias reglas. Ya no sirven las estrategias clásicas de marketing y publicidad, porque la carga de la autoría del mensaje ya no recae exclusivamente en el emisor original (la empresa) sino en toda una red de emisores. Más aún, la veracidad y fiabilidad del mensaje viene dada no por la empresa o webmaster que promociona, sino por los usuarios que recomiendan el producto o servicio. Obviamente, si un usuario recomienda algo a otro que confía en él, seguramente estará también interesado.
El problema es que estas características suponen una mayor responsabilidad en el desarrollo y creación inicial del mensaje, pero también conlleva un nuevo planteamiento del contenido del mensaje. Primero, hay que conocer bien al público objetivo, y saber dónde, cuándo y cómo interactúa con la página, la empresa, la competencia y otros productos y servicios. Por otro lado, hay que lanzar el mensaje y colocarlo donde ese público objetivo lo vaya a encontrar. Pero el mensaje en sí debe estar conformado de manera atractiva y empática, respetando al máximo los gustos y la inteligencia del usuario receptor.
A pesar de todo, este tipo de promociones son muy efectivas por el hecho de que promueven una nueva conciencia basada en la interacción y la colaboración con (y entre) los usuarios. Además, representan una buena forma de hacer llegar el mensaje sólo al público objetivo, lo cual aumenta en gran medida la eficacia del mensaje.








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