Nadie puede negar ya que la consolidación de Internet, la web 2.0, y la digitalización generalizada conforman una revolución comunicacional sin precedentes. A primera vista, puede parecer que este cambio afecta solamente a la forma en que se llevan a cabo las comunicaciones. Sin embargo, este cambio en la forma implica, inevitablemente, un cambio también en el fondo; es decir, en los propios mensajes y, de hecho, en todos los componentes de la comunicación, desde el emisor y el canal, hasta el propio receptor.
por Daniel Schvartzman / 27 de Noviembre de 2009


